El Renacimiento Europa atravesó un periodo de transición de más de 400 años, el cual inició en Italia en el siglo XIV y llevó al continente desde los tiempos medievales a los modernos. Hoy conocemos a esa importante etapa histórica con el nombre de 'Renacimiento', que significa el resurgimiento de lo clásico. El Renacimiento es un concepto hasta cierto punto impreciso en el tiempo, cuyo inicio y final todavía no quedan muy claros. Sin embargo, la mayoría coincide en que señala la recuperación de la sociedad frente a la barbarie de la Edad Media y el surgimiento de un nuevo avance en todos los campos de la actividad humana, que trascendió los logros de las grandes civilizaciones clásicas. Una gran variedad de factores que se fraguaron durante la Edad Media contribuyeron a este resurgimiento y avance. Uno de ellos, fue el renovado interés por el conocimiento. La primera facultad de la universidad de Oxford se fundó en 1264. Hacia el 1400, ya se contaban más de 50 universidades en Europa. El acceso a textos antiguos conservados por los árabes, y recientemente traducidos al latín, estimuló la educación y el debate. Los europeos habían mantenido contacto con los árabes en Tierra Santa, Sicilia y España. Las obras redescubiertas de Euclides, matemático de la Grecia antigua, por ejemplo, se convirtieron en el modelo de enseñanza de esta disciplina hasta el siglo XIX. Los árabes también aportaron un nuevo sistema numérico, el concepto del punto decimal y el concepto del cero, todos estos inventados en la India. La extensión del conocimiento se aceleró rápidamente tras la invención de la imprenta, alrededor del año 1450. Un segundo factor fue la mejora de la calidad de vida, especialmente en las grandes ciudades comerciales de Italia. Las Cruzadas habían abierto los ojos europeos hacia las riquezas de Oriente, particularmente la seda, las especias y el algodón. Los mercaderes de Venecia, Génova, Florencia y otras ciudades llegaron a dominar el comercio entre Europa y el Mediterráneo Oriental. Con la riqueza acumulada en estos negocios, los mercaderes empezaron a embellecer sus hogares y ciudades con obras de arte. La escultura, la pintura, la arquitectura, la música, la poesía y la literatura encontraron nuevas formas de expresión, interesándose además por temas que iban más allá de los religiosos, que habían sido los predominantes durante la Edad Media. Las descripciones populares de la vida cotidiana, la fantasía y la pasión por la aventura revelaban que la cultura europea se estaba volviendo cada vez más humanista y se centraba cada vez menos en la religión. El nuevo desarrollo se debió también al progreso tecnológico, que permitió un mayor rendimiento productivo de los bienes y servicios. La manufactura, la agricultura y el comercio mejoraron en gran medida su capacidad con respecto a tiempos pasados. La búsqueda del beneficios estimuló la inventiva y la exploración. Una clase media de mercaderes y artesanos comenzó a ocupar cargos políticos más acordes a su poder económico, a expensas de una nobleza cuyo poder iba en franco declive. Aproximadamente en el año 1500, las naciones europeas se encontraban a la cabeza del mundo en muchas tecnologías importantes. En un lapso de unos cuantos siglos, la ambición desencadenada por la exploración, la búsqueda de rutas comerciales, la Reforma Protestante y la competencia política convirtieron a Europa en el continente dominante del mundo.