Los Tres Reinos “Se dice que un imperio dividido por mucho tiempo se unirá, y uno unido por mucho tiempo se dividirá.” Los Tres Reinos existieron oficialmente del año 220 al 280 e. c. Durante ese periodo, China se encontraba dividida en tres reinos diferentes: los Wei, que ocupaban una buena parte del norte de China; los Wu, que se localizaban en el sureste; y los Shu Han, ubicados en la actual provincia de Sichuan, al suroeste de China. Este periodo histórico de China se popularizó entre el público gracias a la novela “El romance de los Tres Reinos”, de Luo Guanzhong, escrita en el siglo XIV. Se supone que esta obra literaria es un 70% historia y un 30% ficción, y relata las hazañas de algunos caudillos y héroes militares que libraron batallas épicas por controlar toda China tras la caída de la dinastía Han. Por otra parte, aunque no corresponde exactamente al mismo periodo, muchos eruditos incluyen la rebelión de los Turbantes Amarillos (que inició aproximadamente en el año 184 e. c.) dentro del periodo de los Tres Reinos. Las figuras históricas más importantes de aquel periodo se forjaron durante la rebelión de los Turbantes Amarillos y posteriormente se unieron contra el tirano Dong Zhuo, que quiso aprovechar la inestabilidad política provocada por la rebelión para lograr sus propios fines. Asesinó al niño emperador y coronó a su hermano, aunque en realidad era un títere a las órdenes de Dong Zhuo. Horrorizados por el crimen y la farsa en el poder, muchos señores de la guerra se unieron para tratar de detenerlo. La coalición, liderada por Yuan Shao, incluyó a caudillos como Cao Cao, Sun Jian y Liu Bei (a este último lo apoyaban sus hermanos de armas Guan Yu y Zhang Fei). Estos tres caudillos al final se convertirían en los fundadores de los Tres Reinos: Cao Cao del reino Wei, Sun Jian de Wu y Liu Bei de Shu. Después de la derrota de Dong Zhuo en el 192 e. c., las siguientes dos décadas tuvieron muchas batallas, alianzas y traiciones entre los señores de la guerra mientras consolidaban sus territorios. Algunas figuras como Liu Bei, se dedicaron a restaurar el imperio Han, mientras otros, buscaban el poder para satisfacer su propia ambición, como Cao Cao, quien imitó a Dong Zhuo al imponer a un emperador títere para su propio beneficio en el 196 e. c. Posteriormente, derrotó a su antiguo aliado Yuan Shao en la batalla de Guan Du en el 200 e. c. La batalla final contra la dominación completa de Cao Cao se dio en el 208 e. c. en Chi Bi con la “batalla de los acantilados rojos“, en la que Liu Bei y Sun Quan se aliaron contra Cao Cao en una gran batalla naval en el río Yangtsé. A pesar de ser ampliamente superados en número por las fuerzas de Cao Cao, Liu Bei y Sun Quan pudieron vencerlo gracias a la estrategia de los famosos consejeros militares, Zhuge Liang y Zhou Yu, la cual consistía en usar brulotes para incendiar la flota de Cao Cao. Luego de esta derrota, Cao Cao nunca pudo volver a conquistar ningún territorio al sur del Yangtsé. Sun Quan era hijo de Sun Jian y luego de la muerte de su padre y hermano mayor se convirtió en el comandante de los Wu. Finalmente, luego de la muerte de Cao Cao en el 220 e. c., su hijo Cao Pi obligó al emperador Xian a abdicar el trono y se autoproclamó emperador de los Wei. Esto provocó que Liu Bei se autonombrara emperador de los Shu Han en el año 221 e. c. y Sun Quan, de los Wu en el 229 e. c. El periodo de los Tres Reinos duró relativamente poco: el clan Sima le arrebató el reino Wei a la familia Cao en el 249 e. c. y obligaron al emperador Cao Huan a abdicar el trono en el 266 e. c. Así, la dinastía Wei llegaría a su fin para darle paso a la dinastía Jin. Por otra parte, en el año 263 e. c., el imperio Shu Han, gobernado ya por Liu Shan, hijo de Liu Bei, sería conquistado por la dinastía Wei del clan Sima. Y, finalmente, el reino Wu también caería ante los Jin en el 280 e. c. Ese fue el fin de los Tres Reinos y el inicio de un solo imperio chino unificado.