Los vietnamitas De acuerdo con una leyenda del sigo XV, el primer estado vietnamita fue fundado en el año 2879 a.C., luego de que el rey Hùng Vuong uniera a las tribus del fértil delta del río Rojo, en el norte de Vietnam. Los gobiernos que le sucedieron fueron capaces de defender su territorio durante siglos, gracias a las fronteras naturales que aislaban a la actual nación: al sur, el mar y al norte, las montañas. Sin embargo, en el siglo I d.C., la dinastía china Han invadió el delta del río, con la intención de asegurar sus intereses comerciales. Los vietnamitas vivirían bajo la autoridad de los chinos por más de mil años. A pesar de la insistencia de los gobernantes chinos en imponer su cultura sobre la región, no consiguieron muchos frutos, porque el pueblo vietnamita siempre mantuvo el sentido de identidad que habían forjado mucho tiempo antes de la invasión china. Al final, el choque cultural provocó una serie de rebeliones contra la potencia invasora. Al caer la dinastía china Tang, a principios del siglo X d.C., varios líderes y cabecillas locales aprovecharon la oportunidad para avanzar en el camino que los llevaría a la independencia. En el año 938, el general Ngô Quyền rechazó la última oleada china y se autoproclamó nuevo monarca del reino vietnamita, que comenzaría a ser conocido como "Đại Việt". Durante los siglos siguientes, las sucesivas dinastías se dedicarían no solo a defender la nación contra nuevas invasiones por parte de los chinos, sino también a expandir el territorio del imperio hacia el sur, enfrentándose a los cham. Así, en la Edad Media, tres poderosas dinastías destacarían en estas tierras: En el año 1009, Lý Công Uẩn, huérfano y luego comandante de la guardia del palacio, fundó la dinastía Ly (1009 a 1225) al ser elegido emperador. Esta dinastía sentó las bases para que Đại Việt se convirtiera en un imperio próspero, gracias al desarrollo de una administración central bien organizada. Los emperadores Ly crearon su propia academia imperial, adaptando el sistema chino a las necesidades locales. En los colegios se enseñaba el confucionismo a todos los nobles y burócratas, y luego se asignaban los cargos públicos con base en las puntuaciones obtenidas en los exámenes. Otras reformas destacables de la dinastía Ly fueron: promover el budismo como religión oficial en todo el territorio y mejorar los sistemas de riego. La dinastía Ly fue sucedida por la Tran (1225 a 1400). Durante su reinado, la cultura gozó de una época dorada, cuando se desarrollaron el teatro y la literatura en lengua vietnamita. Además, comenzó a usarse el papel moneda y se desarrollaron nuevos medicamentos, entre otras innovaciones. No obstante, los tran son conocidos principalmente por sus hazañas militares, entre las cuales destaca la defensa del país contra los ataques de Kublai Khan y sus fuerzas mongolas. En los años 1257, 1284 y 1287, los locales supieron sacar ventaja del terreno y las tácticas de guerrilla para repeler a los invasores. Más tarde, en el siglo XV, motivados por el constante crecimiento económico y demográfico, los vietnamitas emprendieron una campaña contra el reino de Champa. El propósito era extender los límites del imperio, pero al final, no lograron conquistar todo el reino. Los tran contaban con un ejército permanente de infantería y arqueros, aunque rotaban las tropas en entrenamiento durante los tiempos de paz, para reducir los costos. En los últimos años de esta dinastía, alrededor de 1390, los vietnamitas introdujeron el uso de la pólvora, importada de China. Y por último, la dinastía Ho (1400 a 1407). Ellos derrocaron a los Tran y se quedaron con la corona. Pero con el pretexto de restituir a los Tran en el trono, la dinastía Ming de China lanzó un nuevo intento de invasión. Luego de dos décadas bajo la férrea mano de los Ming, el hijo de unos aldeanos locales, Lê Lợi, comenzó una rebelión, en 1418. Diez años después, Lê Lợi por fin derrotó a los Ming, reafirmando así la independencia de Đại Việt y creando su propio linaje real. Durante la dinastía Lê (1428 a 1788), se adoptó el confucionismo como la religión oficial del imperio, mientras que el sistema legal se reformó con base en el chino. Đại Việt vivió una nueva época dorada bajo el mando de Lê Thánh Tông (1460 a 1497), quien logró retomar los niveles de producción agrícola, reformó el sistema fiscal y reorganizó la administración del Estado. En 1471, el emperador logró lo que los Tran nunca pudieron: derrotar al reino de Champa. Incluso tras la muerte de Lê Thánh Tông, los Lê se mantuvieron en el trono casi durante el resto de la Edad Moderna temprana, convirtiéndose así en la dinastía que más tiempo ha pasado al frente del gobierno en la historia de Vietnam.